Estamos comenzando el cuarto mes del año. Sí, inicia abril 2026 y la nueva estación -primavera u otoño, de acuerdo a dónde estemos- ya se impone entre nosotros.
Y no solo esto. Es un mes particularmente especial ya que este 1 de abril comenzó con una impactante Luna rosa en Libra que nos dejará su fuerte influencia en las próximas semanas.
Como en todo comienzo, siempre es importante renovarnos y modificar algo, sobre todo, de nuestro aspecto. En este caso, el calendario lunar nos marca la agenda de días más y menos propensos para cambiar el look y cortarnos el cabello, o para teñirnos y depilarnos.
Si bien no existe evidencia científica sobre los efectos que la Luna podría tener sobre nuestro cabello, son muchos los que creen que tiene la capacidad de estimular -o no- su crecimiento.
Según la cultura popular, de acuerdo al momento del ciclo lunar en que lo cortemos podremos lograr que crezca más sano y fuerte o, por el contrario, de manera más lenta.
¿Es mito o realidad? Lo cierto es que incluso muchos estilistas lo recomiendan y tienen en cuenta con sus clientes.
Desde la antiguedad, la Luna -en sus diversas fases- cumple un rol fundamental en las culturas. Su recorrido por el cielo nocturno ha delimitado los ciclos de la vida, los calendarios y los rituales.
Es que así como el Sol nos ilumina durante el día y representa el principio masculino y la regularidad en los ciclos, marcando con su paso las estaciones, la señora de la noche, el principio femenino, simboliza la irregularidad periódica y la multiplicidad, por sus continuas mutaciones.
Cada noche, podemos ver los cambios de la Luna: aparece, crece, alcanza su plenitud, decrece y vuelve a desaparecer.
Así, el ciclo lunar comienza con la Luna nueva, el punto de mayor interioridad. Esta fase concentra toda la fuerza de los inicios y comienzos. Es el momento ideal para proponernos un objetivo.
En la siguiente fase, cuarto creciente, la Luna nos da todo el empuje necesario para poder concretar esa meta que perseguimos.
La Luna llena, la fase siguiente, es el momento de mayor expansión. Ahí se puede identificar todo eso que logramos, pues se trata del momento de mayor claridad del ciclo. En ese punto, el movimiento para de crecer y comienza a bajar o contraerse.
Durante la fase de Luna en cuarto menguante, el cierre del ciclo, es importante analizar la experiencia, ver lo que pudimos avanzar y abandonar lo que no tiene posibilidad de desarrollarse y evolucionar.
Como explica la astróloga Patricia Kesselman, durante la Luna nueva es muy temprano para tomar decisiones importantes y entablar negociaciones. En este caso, aconseja la experta, conviene esperar, al menos, dos días.
Luego, la Luna en cuarto creciente es favorable para firmar contratos, registrar empresas, iniciar de sociedades, inaugurar negocios, hacer eventos, realizar inversiones y hasta para abrir una cuenta bancaria.
La Luna llena, por su parte, favorece las ventas, los planes, la reorganización, las fusiones de empresas y las conferencias, las fiestas y los encuentros sociales.
Finalmente, durante la Luna en cuarto menguante se ve favorecido el cobro de deudas y la conclusión de sociedades o trámites crediticios.